Nunca como antes, el lema con el cual fueron creados los Centros de Desarrollo Infantil, CDI, en Colombia, se había aplicado con tanta exactitud y rigor: ‘De cero, a siempre’, la administración del alcalde de Palmira, Víctor Ramos, está comprometida con la niñez… y transforma la atención de 1.112 niñas y niñas con la modernización de cinco CDI, ubicados en la zona urbana y rural del municipio.
La gestión para recuperar y renovar las cinco locaciones de los CDI, beneficiando a niños de 0 a 5 años, inició el sábado 7 de marzo de 2026, con el registro oficial de las obras simultáneas de modernización en marcha dentro de la estrategia de infraestructura municipal. Luego, el 28 de marzo se hizo la inspección y reporte de avances específicos en los centros urbanos CDI Loreto, CDI El Sembrador y CDI Harold Eder. Estas tres primeras locaciones se entregaron a la comunidad el lunes 20 de abril de 2026, en donde los cambios fueron contundentes, pasando de lugares en precarias condiciones de infraestructura, a espacios llenos de color, alegría y amor.
Posteriormente, se entregó el CDI de El Bolo ‘Hermes Tenorio Maquilón’ inaugurado formalmente el 3 de mayo de 2026. De esta obra se benefician de forma directa más de 100 niños quienes disfrutan del rediseño estético con entornos coloridos y dinámicos, así como dotación completa de juegos, material didáctico y elementos recreativos.
En el CDI de Rozo ‘El tren de la Alegría’, inaugurado el 14 de mayo de 2026, para más de 150 infantes, contempló como los otros cuatro, entre otras obras, la reparación de techos, pisos, redes eléctricas y baterías sanitarias, así como la optimización de las áreas de comedor y cocinas para garantizar los programas de nutrición integral.
Atención a sectores vulnerables
En términos generales, las obras garantizan espacios seguros, coloridos, dotación de juegos y áreas pedagógicas óptimas para la primera infancia de los sectores más vulnerables del municipio. Se trata de una apuesta por el bienestar y el desarrollo integral de la niñez. Con este paso, el mandatario local cumplió con el compromiso de reestructurar y equipar de forma equitativa estos espacios esenciales para el cuidado y la estimulación temprana de los menores con obras que se ejecutaron de manera progresiva, poniendo fin a más de nueve años sin recibir mejoras estructurales, mostrando un avanzado estado de abandono que afectaba las actividades de docentes y estudiantes.
También para el sector rural
Para evitar la brecha de atención entre el campo y la ciudad, el plan de modernización se extendió al sector rural. “Estamos generando un equilibrio social y nuestros niños siempre serán prioridad. Con estos hechos demostramos que con voluntad, todo es posible”, afirmó el alcalde Víctor Ramos durante la jornada de inauguración comunitaria en Rozo, en donde se entregó el último CDI.
Madres comunitarias y padres de familia celebraron la transformación, destacando que los entornos ahora resultan motivadores, limpios y seguros para el regreso y permanencia de los infantes en sus jornadas formativas.
Con este circuito de cinco obras concluidas, Palmira refuerza su política social y sienta bases de equidad educativa desde las etapas tempranas del crecimiento.



