Palmira cerró la conmemoración de la Semana Santa 2026 con un balance altamente positivo, marcado por la masiva participación ciudadana en los actos litúrgicos, el buen comportamiento de la comunidad y la percepción favorable sobre la transformación que vive el municipio.
Durante toda la Semana Mayor, miles de fieles participaron en procesiones, eucaristías y actividades religiosas realizadas en diferentes parroquias, destacándose eventos tradicionales como la procesión del Santo Sepulcro el Viernes Santo, que congregó a numerosos asistentes en las principales vías del centro de la ciudad, en un ambiente de respeto, solemnidad y recogimiento.

En medio de estas jornadas, fue constante escuchar entre propios y visitantes comentarios sobre los cambios positivos que experimenta Palmira, gracias al trabajo articulado de la administración del alcalde Víctor Ramos, orientado a la recuperación y mejoramiento de espacios públicos, vías, parques y proyectos estratégicos como las galerías auxiliares, el Bulevar de La Carbonera y el Centro de Protección Animal.
Isabella Aguirre Ospina, visitante procedente de Manizales, destacó el aspecto actual del municipio: “Me parece muy bonito”, afirmando además que, al visitar frecuentemente la ciudad y participar en sus actividades religiosas, ha podido evidenciar importantes avances en su desarrollo urbanístico.
Por su parte, Paula Andrea Patiño, habitante de Palmira, también resaltó los cambios visibles: “Ha mejorado bastante. La ciudad se ha transformado mucho”, expresó al referirse a la evolución del entorno urbano.
Las autoridades eclesiásticas, civiles y militares coincidieron en resaltar las condiciones en las que se desarrollaron las actividades de la Semana Santa. Monseñor Rodrigo Gállego, Obispo de la Diócesis, exaltó la fe y espiritualidad de los palmiranos, enviando un mensaje de unidad, devoción y búsqueda de la paz desde el interior de cada ciudadano.
Entre tanto, el Teniente Coronel Pedro Leguizamón, Comandante del Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, señaló que el Ejército Nacional acompañó de manera permanente los sitios de peregrinación, garantizando la seguridad de propios y visitantes durante toda la semana.
A su turno, el Personero Municipal, William Andrey Espinosa, destacó que durante estos días de recogimiento espiritual, los ciudadanos no solo participaron activamente en las celebraciones religiosas, sino que también pudieron evidenciar una ciudad en proceso de transformación positiva.
De esta manera, Palmira se consolida como un territorio que avanza en su desarrollo urbano, fortalece sus tradiciones religiosas y brinda condiciones de seguridad y organización para el disfrute de propios y visitantes durante eventos de gran significado cultural y espiritual.



