En un contundente operativo contra las estructuras criminales que operan en el departamento, personal de la Estación de Policía Palmira y de la Seccional de Inteligencia Policial, lograron la captura de un presunto cabecilla de alto valor, integrante de redes urbanas en el municipio de Palmira.
A través de labores de contrainteligencia policial, se capturó a un sujeto de 28 años de edad conocido como “Andrés Martínez”, señalado como presunto cabecilla urbano del frente ‘Manuel Cepeda Vargas’ de las disidencias de las FARC. Según las investigaciones, este individuo realizaba inteligencia criminal a las instalaciones policiales de Palmira.
El Coronel Pedro Pablo Astaiza Cerón, subcomandante del Departamento de Policía Valle, destacó la peligrosidad del capturado: “Contaría con una trayectoria criminal de más de 11 años en la organización, siendo señalado como segundo cabecilla del frente urbano ‘Manuel Cepeda Vargas’ con injerencia en Cali y Palmira”.
Este al ser requerido por los uniformados para realizar un proceso de identificación y registro, emprendió la huida por los callejones del sector, accionando un arma de fuego en contra de los policiales quienes en respuesta y bajo el principio de legítima defensa, accionaron su armamento de dotación, hiriendo al atacante en su pie derecho para neutralizar la amenaza sin comprometer su vida.
Tras el enfrentamiento, se procedió a la captura inmediata del sujeto, a quien se le incautó el siguiente material bélico:
• 01 pistola marca SIG SAUER, calibre 9mm.
• 01 proveedor y munición para la misma.
Fiel a los protocolos de derechos humanos, la Policía Nacional trasladó al herido a un centro hospitalario para recibir atención médica por la lesión en su pie. Posteriormente fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Al capturado se le atribuyen acciones terroristas previas, como la instalación de pancartas alusivas a las FARC en 2024 y el abandono de seis cilindros en la recta Cali-Palmira el 10 de junio de 2025, además de poseer un prontuario delictivo considerable, con anotaciones judiciales por los delitos de homicidio (2024), violencia intrafamiliar (2023) y lesiones personales.
Tras las audiencias de rigor, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por el delito de fabricación, tráfico o porte de armas de fuego y municiones, avalando el procedimiento policial y dada la peligrosidad del procesado para la sociedad.



